Ahora que el 21 de noviembre se estrenará la última aventura de James Bond, Quantum of solace ("Un poco de consuelo", según mi diccionario... no sé porqué no lo han podido traducir), una nueva entrega con un título que parece el último modelo de reloj de Rolex, es una buena ocasión para recordar la película que, dos años atrás, revolucionó la saga del agente 007, que se estaba quedando estancada, con películas demenciales y mediocres como Muere otro día. A Pierce Brosnan, un fenómeno y un crack por otra parte, se le iba agotando la gasolina bondiana, y además se le veía con ganas de dejar el esmoquin y la pistola, y trabajar en proyectos distintos (como así ha sido) que le sedujeran más como actor. De este modo, y tras recibir críticas negativas, Barbara Broccoli, dueña del imperio Bond, decidió parar la franquicia durante 5 años, en los cuales se realizó un profundo lavado de cara. La consigna era olvidarse de tantos detalles fantásticos y surrealistas, y dotar al personaje y a su entorno de una estética realista, dura, violenta y veraz. Más o menos, los patrones que vienen siguiendo los últimos éxitos del cine de acción, desde la trilogía de Bourne hasta Infiltrados. La salida de Brosnan dejó paso a una serie de candidatos al codiciado papel. Nombres como Clive Owen, Ewan McGregor, Eric Bana, Dougray Scott o Hugh Jackman sonaron con fuerza, pero la elección final resultó toda una sorpresa. Daniel Craig no había disfrutado de papeles protagonistas, pero sí un buen puñado de secundarios en auténticos peliculones tales como Camino a la perdición o Munich. Por eso, y por su imagen dura y tosca, lejos de cualquier elegancia, trajo consigo una polémica que fue la comidilla durante el rodaje de la nueva película, que iba a llamarse Casino Royale, precisamente (y como un guiño a los fans de Ian Fleming) la primera novela escrita sobre James Bond, e iba a ser dirigida por Martin Campbell, director de otra Bond como Goldeneye y la estupenda La máscara del Zorro (y su, ejem, tardía secuela). El mundo pareció dividirse entre fans que odiaban a Craig con toda su alma, y otros que sencillamente, esperaban al estreno. Con un reparto de campanillas formado por la bella Eva Green, Jeffrey Wright, Judi Dench (de nuevo como "M"), Giancarlo Giannini o Mads Mikkelsen; la película finalmente se estrenó, y borró de un plumazo todo asomo de duda acerca de la calidad de la misma, o del nuevo James Bond. La historia se centra en los comienzos de James Bond, y su primera misión como agente 007, que le lleva hasta Le Chiffre (Mads Mikkelsen), banquero de terroristas de todo el mundo. Para detenerlo, y desmantelar la red terrorista, Bond debe derrotar a Le Chiffre en una partida de póker con apuestas altas en el Casino Royale (en Montenegro). Al principio Bond está molesto cuando asignan a una hermosa oficial del Tesoro, Vesper Lynd (Eva Green), para entregar la apuesta para la partida y vigilar el dinero del gobierno. Pero, mientras Bond y Vesper sobreviven a una serie de ataques mortales por parte de Le Chiffre y sus secuaces, se desarrolla una atracción mutua que les conduce a peligros mayores y acontecimientos que marcarán la vida de Bond para siempre... Bueno, el protagonista es James Bond porque nos lo dicen, pero la elegancia de Brosnan, la ironía de Roger Moore o el aplomo de Sean Connery fueron borrados por un fenómeno de la naturaleza llamado Daniel Craig, que coge al personaje desde sus inicios, le da la vuelta, y reinventa y compone un Bond seco, violento, cortante y duro como pocos. Es por esto por lo que a muchos no les ha convencido la película, a pesar de ser, probablemente, una de las cinco mejores de toda la saga, de contener, por fin, un argumento atrayente y atractivo, de estar rodado con un ritmo trepidante, de narrarlo todo con realismo y veracidad (aquí no hay coches invisibles, como en la última de Brosnan), y de que Eva Green salga como para construirle una estatua de mármol delante de tu casa. Ritmo frenético, escenas de acción bien rodadas y vertiginosas (esa persecución inicial a la carrera, trepando por una grúa...), argumento complejo y realista... pocos son los fallos que tiene esta modélica película, sólida y de calidad, que reactivó la saga del agente 007, convenció a la mayoría de la crítica, y se convirtió en una de las más taquilleras de toda su historia. Ahora, con la saga bien asentada, Marc Forster, director de prestigio que ha rodado cosas como Monster's Ball, Descubriendo Nunca Jamás, Más extraño que la ficción o Cometas en el cielo; intentará ir un paso más allá, y continuar con este nuevo estilo, realista y dinámico, que preside ahora la saga de un James Bond menos James Bond que nunca. Y qué falta le hacía eso.29 de octubre de 2008
007 CASINO ROYALE
Ahora que el 21 de noviembre se estrenará la última aventura de James Bond, Quantum of solace ("Un poco de consuelo", según mi diccionario... no sé porqué no lo han podido traducir), una nueva entrega con un título que parece el último modelo de reloj de Rolex, es una buena ocasión para recordar la película que, dos años atrás, revolucionó la saga del agente 007, que se estaba quedando estancada, con películas demenciales y mediocres como Muere otro día. A Pierce Brosnan, un fenómeno y un crack por otra parte, se le iba agotando la gasolina bondiana, y además se le veía con ganas de dejar el esmoquin y la pistola, y trabajar en proyectos distintos (como así ha sido) que le sedujeran más como actor. De este modo, y tras recibir críticas negativas, Barbara Broccoli, dueña del imperio Bond, decidió parar la franquicia durante 5 años, en los cuales se realizó un profundo lavado de cara. La consigna era olvidarse de tantos detalles fantásticos y surrealistas, y dotar al personaje y a su entorno de una estética realista, dura, violenta y veraz. Más o menos, los patrones que vienen siguiendo los últimos éxitos del cine de acción, desde la trilogía de Bourne hasta Infiltrados. La salida de Brosnan dejó paso a una serie de candidatos al codiciado papel. Nombres como Clive Owen, Ewan McGregor, Eric Bana, Dougray Scott o Hugh Jackman sonaron con fuerza, pero la elección final resultó toda una sorpresa. Daniel Craig no había disfrutado de papeles protagonistas, pero sí un buen puñado de secundarios en auténticos peliculones tales como Camino a la perdición o Munich. Por eso, y por su imagen dura y tosca, lejos de cualquier elegancia, trajo consigo una polémica que fue la comidilla durante el rodaje de la nueva película, que iba a llamarse Casino Royale, precisamente (y como un guiño a los fans de Ian Fleming) la primera novela escrita sobre James Bond, e iba a ser dirigida por Martin Campbell, director de otra Bond como Goldeneye y la estupenda La máscara del Zorro (y su, ejem, tardía secuela). El mundo pareció dividirse entre fans que odiaban a Craig con toda su alma, y otros que sencillamente, esperaban al estreno. Con un reparto de campanillas formado por la bella Eva Green, Jeffrey Wright, Judi Dench (de nuevo como "M"), Giancarlo Giannini o Mads Mikkelsen; la película finalmente se estrenó, y borró de un plumazo todo asomo de duda acerca de la calidad de la misma, o del nuevo James Bond. La historia se centra en los comienzos de James Bond, y su primera misión como agente 007, que le lleva hasta Le Chiffre (Mads Mikkelsen), banquero de terroristas de todo el mundo. Para detenerlo, y desmantelar la red terrorista, Bond debe derrotar a Le Chiffre en una partida de póker con apuestas altas en el Casino Royale (en Montenegro). Al principio Bond está molesto cuando asignan a una hermosa oficial del Tesoro, Vesper Lynd (Eva Green), para entregar la apuesta para la partida y vigilar el dinero del gobierno. Pero, mientras Bond y Vesper sobreviven a una serie de ataques mortales por parte de Le Chiffre y sus secuaces, se desarrolla una atracción mutua que les conduce a peligros mayores y acontecimientos que marcarán la vida de Bond para siempre... Bueno, el protagonista es James Bond porque nos lo dicen, pero la elegancia de Brosnan, la ironía de Roger Moore o el aplomo de Sean Connery fueron borrados por un fenómeno de la naturaleza llamado Daniel Craig, que coge al personaje desde sus inicios, le da la vuelta, y reinventa y compone un Bond seco, violento, cortante y duro como pocos. Es por esto por lo que a muchos no les ha convencido la película, a pesar de ser, probablemente, una de las cinco mejores de toda la saga, de contener, por fin, un argumento atrayente y atractivo, de estar rodado con un ritmo trepidante, de narrarlo todo con realismo y veracidad (aquí no hay coches invisibles, como en la última de Brosnan), y de que Eva Green salga como para construirle una estatua de mármol delante de tu casa. Ritmo frenético, escenas de acción bien rodadas y vertiginosas (esa persecución inicial a la carrera, trepando por una grúa...), argumento complejo y realista... pocos son los fallos que tiene esta modélica película, sólida y de calidad, que reactivó la saga del agente 007, convenció a la mayoría de la crítica, y se convirtió en una de las más taquilleras de toda su historia. Ahora, con la saga bien asentada, Marc Forster, director de prestigio que ha rodado cosas como Monster's Ball, Descubriendo Nunca Jamás, Más extraño que la ficción o Cometas en el cielo; intentará ir un paso más allá, y continuar con este nuevo estilo, realista y dinámico, que preside ahora la saga de un James Bond menos James Bond que nunca. Y qué falta le hacía eso.18 de octubre de 2008
STAR WARS Las Guerras Clon

Bueno, pues parece que soy la nueva adquisición de este joven equipo, pensaba presentarme pero qué demonios, ¿qué mejor manera de hacerlo que hablandoos de cine? Lo mismo si sale bien hasta me dejan quedarme.
Así que os iba a hablar de cine, y ni más ni menos de la película más reciente que he visto, Star Wars the Clone Wars. Como sabréis en realidad no es una película, sino más bien un episodio piloto de lo que será la serie de televisión. Esto es común a todas las series en los EEUU, pero al señor Lucas le gusta hacer las cosas a lo grande asique el lo ha estrenado en cine e internacionalmente.
El argumento nos narra unos hechos acontecidos entre los episodios 2 y 3. Resulta que algún desalmado ha raptado al hijo de Jabba el Hutt, y quien lo recupere se ganará su favor, lo que garantizará el paso de los ejercitos por el Borde Exterior, por lo que ambos bandos, jedi y sith se lanzan a su busqueda y captura. Hasta aquí medianamente bien, incluso perdonandole la repetición de personajes y escenarios que lleva sufriendo la saga desde sus comienzos.
Pero Star Wars Clone Wars no es una película al uso de la saga, es una película de animación, por lo general eso importaría poco si no fuera porque está enfocada al público infantil y claro eso se nota y mucho. El primer cambio, nada más empezar, despidanse ustedes de las clásicas letras ascendentes con la música de Williams, todo eso ahora es narrado y en imagenes, despues de todo hay niños que no saben leer. Además se nos presenta un nuevo personaje, una jovencita padawan que pasa a estar a cargo de Anakin Skywalker. Y esta unión, amigos mios, se carga toda la película; si el argumento parecía interesante y se amoldaba a la saga, gracias a esta parejita todo se acaba reduciendo en peleas por ver quies el mejor (quien se carga más droides, quién salva a quién, etc) provocando que el argumento quede en un segundo plano, pierda fuelle y mermando la credibilidad de Anakin Skywalker como Darth Vader. A esto se le une el excesivo uso de diminutivos, como por ejemplo Apestosito, que acaban cargando al espectador cuya media de edad supera los cinco años.
Supongo que estais pensando que todo esto a un público infantil no le parece mal, pero no hace falta poner estupideces para llamar la atención del público infantil, la mayoría de las películas de PIXAR demuestran esto, ya que son capaces de gustar a todo el público y lo hacen sin necesidad de reducir su capacidad argumental o recurriendo a trucos sucios, como hace Star Wars Clone Wars. Y es que es un truco sucio el recurrir a numerosas escenas de acción todo para continuar narrando esa frutrante rivalidad entre la padawan y el maestro.
Dicho esto, puedo incitaros a verla por vostros mismos y opinar. Como película, yo diría que es una palomitera, es decir, cuando no queráis pensar y solo queráis relajaros tomando palomitas ahí estará Clone Wars para vosotros, pero si necesitáis ver algo más sustancioso y que sea de animación pues estáis de suerte porque las hay a montones.
Lo mejor: es Star Wars, lo que por lo menos añade algo de sustancia al universo general de la saga y podemos saber más cosas de los personajes y los hechos acontecidos.
Lo peor: la union padawan y maestro y el enfoque para público infantil, que en vez de hacerle bien da la impresión de que el señor Lucas piensa que los niños son unos lerdos.
14 de octubre de 2008
SCORSESE VOLVERÁ A DIRIGIR A ROBERT DE NIRO

Scorsese dirigirá y producirá junto a De Niro este proyecto, en el que el actor se encargará de interpretar a Frank “El Irlandés” Sheeran, al cual se le atribuyeron los asesinatos de 25 personas. Charles Brandt, el autor del libro, entabló una relación con este personaje antes que que falleciera en el año 2003, y tal y como se explica en el libro le confesó que mató a Jimmy Hoffa cumpliendo las órdenes del jefe mafioso Russell Bufalino. El título del libro, He Oído Que Pintas Casas hace referencia al término empleado por los mafiosos para los asesinatos por encargo, pintar casas hace alusión a la sangre que salpica las paredes.
El responsable del guión será Steve Zaillian, que escribió para Scorsese el guión de Gangs of New York, y la Paramount será la encargada de financiar ese proyecto, que viendo los nombres y el contenido, va a dar mucho que hablar.
TROPIC THUNDER

Finalmente, la anunciada comedia sátirica, dirigida por Ben Stiller, se estrenó el pasado 26 de septiembre en España con un gran éxito de público, y la general aceptación de la crítica. Producida por DreamWorks, la película, en un permanente tono cachondo y paródico, narra las desventuras del rodaje de una superproducción bélica, protagonizada por tres grandes estrellas, Kirk Lazarus (Robert Downey Jr., magnífico en su papel) Jeff Portnoy (Jack Black) y Tugg Speedman (Ben Stiller), y dirigida por un inexperto director inglés (Steve Coogan). Basada en un libro que escribió un antiguo marine (Nick Nolte), el rodaje de dicha película, un poco al estilo del de Apocalypse Now, sufre por incontables retrasos y caprichos de sus estrellas, y el director, cortando por lo sano, decide dejar a los actores principales en mitad de la selva, rodando sus reacciones como si fuera un documental.
Ben Stiller logra una lujosa (se nota, y mucho, el pastón que está detrás de la producción) parodia del cine bélico de Hollywood, con homenajes a cintas como El cazador, Platoon o Apocalypse Now. Pero no sólo se queda ahí, sino que la película es toda una crítica mordaz y paródica hacia Hollywood y su modo de hacer películas, desde productores tiránicos obsesionados con el dinero (antológico papel de Tom Cruise) hasta agentes de actores sin escrúpulos (como el personaje de Matthew McConaughey), pasando por toda clase de caprichos de las estrellas, desde adicciones a las drogas, exageración a la hora de meterse en un personaje (y no miro a nadie, Daniel Day-Lewis) y en el guión, y decadencia de antiguas estrellas de cine de acción. La película, con altibajos, es una perpetua exageración y hay tres o cuatro escenas dignas de recordar por las carcajadas que provocan, bien por los diálogos, bien por un humor más escatológico y bestia. La parte final, aun sin abandonar el humor, parece más digna de una película de aventuras bélicas que otra cosa. Sobran, eso sí, algunos gags un tanto infantiles que no funcionan, y alguna escena pasada de rosca. Pero lo que queda es una ácida e irreverente comedia hacia todo el sistema de creación de películas de Hollywood, donde Stiller no deja títere sin cabeza. Y encima, con unas secuencias bélicas y unos paisajes que ya quisieran otras películas más "serias".
LO MEJOR: Los tres protagonistas (Downey Jr. especialmente), los paisajes, el humor cachondo, excesivo, grandioso y despiporrante. Atención al baile final que se marca el personaje de Tom Cruise.
LO PEOR: Algunos gags no funcionan, y a quien no le guste ver a Jack Black histriónico y sobreactuando a más no poder, que no la vea.
8 de octubre de 2008
Hablemos de música.......... BEOWULF (Alan Silvestri)

AVANCE: "RocknRolla" o la trilogía de Guy Ritchie

Al alcanzar el New York Times me dedique a visitar su seccion sobre cine. Mientras repasaba un artículo sobre "The Wrestler" (la última pelicula de pressing cacht de Mickey Rourque?) me fije en una curiosa fotografía de Gerard Butler ("300"). Tenia toda la pinta de tratarse de la típica película de policías norteamericana (como por ejemplo "Training Day", "Collateral" o algún remake barato de "Arma Letal"). Cuan fue mi sorpresa que al cliquear en dicha imagen fui remitido a un artículo que hablaba sobre la última película de mi aclamado director (y esposo de Madonna) Guy Ritchie (director entre otras de "Lock, Stock and Two Smoking Barrels" y "Snatch, Cerdos y Diamantes"; de aqui el título de la entrada).
Por cuestiones legales comprendeís que no puedo reproducir aqui el artículo; asi que os remito al artículo en cuestion. Está en Ingles y el traductor de google no puede traduccirlo, asi que a sacar el diccionario. Por mi parte puedo decir que ya con solo ser de Guy Ritchie se merece que me acerque al cine a verla y que espere su estreno en España con la misma impaciencia que "The Wrestler" y "Quemar despues de leer", la última de los Cohen.
Un Saludo! ;)
El Artículo via New York Times: http://www.nytimes.com/2008/10/08/movies/08rock.html
7 de octubre de 2008
VICKY CRISTINA BARCELONA

BIENVENIDOS
Un Saludo del Equipo
Ubi espectaculum incepi, contícuere omnes, inténtiqüe ora tenébant.
Cuando el espectáculo comenzó, callarón todos, y miraban atentamente.

