1 de noviembre de 2008

AGUSTÍN DÍAZ YANES


"El cine español es monotemático y gilipollas". Con estas palabras me di de bruces el otro día al abrir el periódico. Me sorprendió que alguien fuera tan claro y tan sincero al hablar del cine que se hace en este bendito país. Al buscar quién había dicho esto, me cuadraron un poco más las cosas, puesto que Agustín Díaz Yanes nunca ha ido de falso, y, además de ser uno de los mejores directores de este país, llama a las cosas por su nombre. Tano, como le llaman sus amigos, no ha hecho demasiadas películas, solamente tres más la última que acaba de estrenarse, Sólo quiero caminar. Tengo que decir que siento una corriente de simpatía por este cineasta. Me cae bien, me gustan sus películas, y me alegro que sea un tío que hable sin tapujos, con sinceridad, sentido común e inteligencia. En un cine en el que casi todos aspiran a ser guays, modernos y trascendentes, Díaz Yanes hace su cine, cuando quiere, sin estridencias ni efectismos. Quizá la clave esté en su formación, ya que, como licenciado en Historia, en la Universidad Complutense de Madrid, ha leído, ha escuchado y ha visto, y se ha impregnado de la suficiente cultura como para no caer en la ignorancia y en la tontería que dominan, en general, la vida de este país. Tano fue guionista y trabajó en varios proyectos, como "Belmonte" o "Baton Rouge", hasta que en 1995 realizó su ópera prima, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, una historia dura y violenta ambientada en México, y protagonizada por Victoria Abril, Federico Luppi y Pilar Bardem entre otros, que sorprendió a propios y extraños, y consiguió 7 Goyas aquel año, entre otros, los de Mejor Película, Mejor Actriz, Mejor Guión y Mejor Director Novel. Casi nada. Su siguiente película, 6 años después, Sin noticias de Dios, fue un resbalón, ya que el humor chabacano y cañí no parecían propios de su cine, y la película, aun con nominaciones a los Goya, no tuvo demasiado éxito entre la crítica, a pesar de un gran reparto encabezado por Penélope Cruz y Victoria Abril. Una de las características de su carrera es que se toma mucho tiempo entre proyecto y proyecto, ya que dedica su tiempo a hacer labores como productor y guionista, y prefiere dedicarse a proyectos que le interesen aun a costa de no dirigir nada durante años.
Su siguiente película fue uno de los proyectos más caros y más esperados de toda la historia del cine español. Díaz Yanes tuvo el honor de ser el elegido de llevar al cine las aventuras del capitán Diego Alatriste, el inolvidable espadachín, taciturno y duro, que vivió en el tiempo de Quevedo y Velázquez en la primera mitad del siglo XVII; nacido de la certera y extraordinaria pluma de Arturo Pérez-Reverte, novelista, articulista, superviviente y lúcido. Con un presupuesto de 20 millones de euros, el más caro de la historia del cine español (aunque algo lejos de los 100 millones de cualquier producción de aventuras de Hollywood, y eso se tiene que notar), y un reparto extensísimo que recogía la flor y la nata de nuestro cine (Juan Echanove, Javier Cámara, Eduard Fernández, Eduardo Noriega, Ariadna Gil, Elena Anaya, Unax Ugalde, Antonio Dechent, y sendos cameos de Pilar Bardem y Pilar López de Ayala) más el protagonista de toda una estrella y un actorazo como Viggo Mortensen en el papel de Alatriste, la película se estrenó tras una gran promoción y una gran expectación. La crítica, en general, se mostró a favor de una película que, aunque no rechazaba la épica, mostraba el talento de Díaz Yanes para entrelazar y emocionar con las pequeñas historias de los personajes, en un auténtico fresco de las miserias y grandezas, de las pasiones y las traiciones de un siglo importante en la historia de España. El público, sin embargo, en su mayoría, acabó echando pestes de una película incomprendida, ya que la mayoría de la gente iba en busca de un Señor de los Anillos español, y no estaba preparada para ver una historia en la mejor tradición de David Lean: íntima y épica al mismo tiempo, lenta y certera a la hora de explicar y narrar los hechos, y el público en general no va al cine a ver eso. Una verdadera lástima, que ahora, para la mayoría de la gente, la película sea solo un malo recuerdo en la memoria, cuando debería ser todo lo contrario.
Tano pasó página, y se centró en la película que se acaba de estrenar, Sólo quiero caminar, una especie de secuela de su ópera prima, en la que retoma el personaje central de Gloria (Victoria Abril), acompañada esta vez de tres mujeres (Ariadna Gil, Elena Anaya y Pilar López de Ayala). Una película que promete ser diferente a todo lo que se hace en España actualmente, y que, por lo tanto se hace necesario ir a verla. Y es que Díaz Yanes casi nunca decepciona, pertenece a esa clase de cineastas que luchan por rebelarse ante lo que ven, y hacer lo que quieren hacer. Un cineasta de raza, en suma, que cada vez que hace cine, suele cortar oreja y rabo, y salir por la puerta grande, como en las corridas de toros que tanto le gustan.

29 de octubre de 2008

007 CASINO ROYALE


Ahora que el 21 de noviembre se estrenará la última aventura de James Bond, Quantum of solace ("Un poco de consuelo", según mi diccionario... no sé porqué no lo han podido traducir), una nueva entrega con un título que parece el último modelo de reloj de Rolex, es una buena ocasión para recordar la película que, dos años atrás, revolucionó la saga del agente 007, que se estaba quedando estancada, con películas demenciales y mediocres como Muere otro día. A Pierce Brosnan, un fenómeno y un crack por otra parte, se le iba agotando la gasolina bondiana, y además se le veía con ganas de dejar el esmoquin y la pistola, y trabajar en proyectos distintos (como así ha sido) que le sedujeran más como actor. De este modo, y tras recibir críticas negativas, Barbara Broccoli, dueña del imperio Bond, decidió parar la franquicia durante 5 años, en los cuales se realizó un profundo lavado de cara. La consigna era olvidarse de tantos detalles fantásticos y surrealistas, y dotar al personaje y a su entorno de una estética realista, dura, violenta y veraz. Más o menos, los patrones que vienen siguiendo los últimos éxitos del cine de acción, desde la trilogía de Bourne hasta Infiltrados. La salida de Brosnan dejó paso a una serie de candidatos al codiciado papel. Nombres como Clive Owen, Ewan McGregor, Eric Bana, Dougray Scott o Hugh Jackman sonaron con fuerza, pero la elección final resultó toda una sorpresa. Daniel Craig no había disfrutado de papeles protagonistas, pero sí un buen puñado de secundarios en auténticos peliculones tales como Camino a la perdición o Munich. Por eso, y por su imagen dura y tosca, lejos de cualquier elegancia, trajo consigo una polémica que fue la comidilla durante el rodaje de la nueva película, que iba a llamarse Casino Royale, precisamente (y como un guiño a los fans de Ian Fleming) la primera novela escrita sobre James Bond, e iba a ser dirigida por Martin Campbell, director de otra Bond como Goldeneye y la estupenda La máscara del Zorro (y su, ejem, tardía secuela). El mundo pareció dividirse entre fans que odiaban a Craig con toda su alma, y otros que sencillamente, esperaban al estreno. Con un reparto de campanillas formado por la bella Eva Green, Jeffrey Wright, Judi Dench (de nuevo como "M"), Giancarlo Giannini o Mads Mikkelsen; la película finalmente se estrenó, y borró de un plumazo todo asomo de duda acerca de la calidad de la misma, o del nuevo James Bond. La historia se centra en los comienzos de James Bond, y su primera misión como agente 007, que le lleva hasta Le Chiffre (Mads Mikkelsen), banquero de terroristas de todo el mundo. Para detenerlo, y desmantelar la red terrorista, Bond debe derrotar a Le Chiffre en una partida de póker con apuestas altas en el Casino Royale (en Montenegro). Al principio Bond está molesto cuando asignan a una hermosa oficial del Tesoro, Vesper Lynd (Eva Green), para entregar la apuesta para la partida y vigilar el dinero del gobierno. Pero, mientras Bond y Vesper sobreviven a una serie de ataques mortales por parte de Le Chiffre y sus secuaces, se desarrolla una atracción mutua que les conduce a peligros mayores y acontecimientos que marcarán la vida de Bond para siempre... Bueno, el protagonista es James Bond porque nos lo dicen, pero la elegancia de Brosnan, la ironía de Roger Moore o el aplomo de Sean Connery fueron borrados por un fenómeno de la naturaleza llamado Daniel Craig, que coge al personaje desde sus inicios, le da la vuelta, y reinventa y compone un Bond seco, violento, cortante y duro como pocos. Es por esto por lo que a muchos no les ha convencido la película, a pesar de ser, probablemente, una de las cinco mejores de toda la saga, de contener, por fin, un argumento atrayente y atractivo, de estar rodado con un ritmo trepidante, de narrarlo todo con realismo y veracidad (aquí no hay coches invisibles, como en la última de Brosnan), y de que Eva Green salga como para construirle una estatua de mármol delante de tu casa. Ritmo frenético, escenas de acción bien rodadas y vertiginosas (esa persecución inicial a la carrera, trepando por una grúa...), argumento complejo y realista... pocos son los fallos que tiene esta modélica película, sólida y de calidad, que reactivó la saga del agente 007, convenció a la mayoría de la crítica, y se convirtió en una de las más taquilleras de toda su historia. Ahora, con la saga bien asentada, Marc Forster, director de prestigio que ha rodado cosas como Monster's Ball, Descubriendo Nunca Jamás, Más extraño que la ficción o Cometas en el cielo; intentará ir un paso más allá, y continuar con este nuevo estilo, realista y dinámico, que preside ahora la saga de un James Bond menos James Bond que nunca. Y qué falta le hacía eso.

LO MEJOR: Daniel Craig, o como ser Bond y no serlo al mismo tiempo. Acción insuperable, argumento entretenido y veraz al mismo tiempo. Ritmo, vértigo y calidad. Ah, y Eva Green.

LO PEOR: Poca cosa... que a muchos, esto no es James Bond. ¡Si no aparece ni el martini ni Moneypenny!

18 de octubre de 2008

STAR WARS Las Guerras Clon



Bueno, pues parece que soy la nueva adquisición de este joven equipo, pensaba presentarme pero qué demonios, ¿qué mejor manera de hacerlo que hablandoos de cine? Lo mismo si sale bien hasta me dejan quedarme.

Así que os iba a hablar de cine, y ni más ni menos de la película más reciente que he visto, Star Wars the Clone Wars. Como sabréis en realidad no es una película, sino más bien un episodio piloto de lo que será la serie de televisión. Esto es común a todas las series en los EEUU, pero al señor Lucas le gusta hacer las cosas a lo grande asique el lo ha estrenado en cine e internacionalmente.

El argumento nos narra unos hechos acontecidos entre los episodios 2 y 3. Resulta que algún desalmado ha raptado al hijo de Jabba el Hutt, y quien lo recupere se ganará su favor, lo que garantizará el paso de los ejercitos por el Borde Exterior, por lo que ambos bandos, jedi y sith se lanzan a su busqueda y captura. Hasta aquí medianamente bien, incluso perdonandole la repetición de personajes y escenarios que lleva sufriendo la saga desde sus comienzos.

Pero Star Wars Clone Wars no es una película al uso de la saga, es una película de animación, por lo general eso importaría poco si no fuera porque está enfocada al público infantil y claro eso se nota y mucho. El primer cambio, nada más empezar, despidanse ustedes de las clásicas letras ascendentes con la música de Williams, todo eso ahora es narrado y en imagenes, despues de todo hay niños que no saben leer. Además se nos presenta un nuevo personaje, una jovencita padawan que pasa a estar a cargo de Anakin Skywalker. Y esta unión, amigos mios, se carga toda la película; si el argumento parecía interesante y se amoldaba a la saga, gracias a esta parejita todo se acaba reduciendo en peleas por ver quies el mejor (quien se carga más droides, quién salva a quién, etc) provocando que el argumento quede en un segundo plano, pierda fuelle y mermando la credibilidad de Anakin Skywalker como Darth Vader. A esto se le une el excesivo uso de diminutivos, como por ejemplo Apestosito, que acaban cargando al espectador cuya media de edad supera los cinco años.

Supongo que estais pensando que todo esto a un público infantil no le parece mal, pero no hace falta poner estupideces para llamar la atención del público infantil, la mayoría de las películas de PIXAR demuestran esto, ya que son capaces de gustar a todo el público y lo hacen sin necesidad de reducir su capacidad argumental o recurriendo a trucos sucios, como hace Star Wars Clone Wars. Y es que es un truco sucio el recurrir a numerosas escenas de acción todo para continuar narrando esa frutrante rivalidad entre la padawan y el maestro.

Dicho esto, puedo incitaros a verla por vostros mismos y opinar. Como película, yo diría que es una palomitera, es decir, cuando no queráis pensar y solo queráis relajaros tomando palomitas ahí estará Clone Wars para vosotros, pero si necesitáis ver algo más sustancioso y que sea de animación pues estáis de suerte porque las hay a montones.

Lo mejor: es Star Wars, lo que por lo menos añade algo de sustancia al universo general de la saga y podemos saber más cosas de los personajes y los hechos acontecidos.

Lo peor: la union padawan y maestro y el enfoque para público infantil, que en vez de hacerle bien da la impresión de que el señor Lucas piensa que los niños son unos lerdos.

14 de octubre de 2008

SCORSESE VOLVERÁ A DIRIGIR A ROBERT DE NIRO
















Los fans de Martin Scorsese y Robert de Niro estamos de enhorabuena. El año pasado se comentó que el proyecto que iba a reunir a Scorsese y a De Niro sería Frankie Machine, pero finalmente no pudo ser. Hoy la revista Variety nos habla del proyecto que definitivamente va a reunir al director con su actor fetiche de toda la vida, tras los 13 años que han transcurrido desde que se estrenara Casino, en 1995. Se trata de la adaptación cinematográfica de I Heard You Paint Houses, el libro que escribió Charles Brandt sobre el matón de la mafia que se cree que estuvo involucrado en el asesinato del sindicalista Jimmy Hoffa.

Scorsese dirigirá y producirá junto a De Niro este proyecto, en el que el actor se encargará de interpretar a Frank “El Irlandés” Sheeran, al cual se le atribuyeron los asesinatos de 25 personas. Charles Brandt, el autor del libro, entabló una relación con este personaje antes que que falleciera en el año 2003, y tal y como se explica en el libro le confesó que mató a Jimmy Hoffa cumpliendo las órdenes del jefe mafioso Russell Bufalino. El título del libro, He Oído Que Pintas Casas hace referencia al término empleado por los mafiosos para los asesinatos por encargo, pintar casas hace alusión a la sangre que salpica las paredes.

El responsable del guión será Steve Zaillian, que escribió para Scorsese el guión de Gangs of New York, y la Paramount será la encargada de financiar ese proyecto, que viendo los nombres y el contenido, va a dar mucho que hablar.



TROPIC THUNDER


Finalmente, la anunciada comedia sátirica, dirigida por Ben Stiller, se estrenó el pasado 26 de septiembre en España con un gran éxito de público, y la general aceptación de la crítica. Producida por DreamWorks, la película, en un permanente tono cachondo y paródico, narra las desventuras del rodaje de una superproducción bélica, protagonizada por tres grandes estrellas, Kirk Lazarus (Robert Downey Jr., magnífico en su papel) Jeff Portnoy (Jack Black) y Tugg Speedman (Ben Stiller), y dirigida por un inexperto director inglés (Steve Coogan). Basada en un libro que escribió un antiguo marine (Nick Nolte), el rodaje de dicha película, un poco al estilo del de Apocalypse Now, sufre por incontables retrasos y caprichos de sus estrellas, y el director, cortando por lo sano, decide dejar a los actores principales en mitad de la selva, rodando sus reacciones como si fuera un documental.

Ben Stiller logra una lujosa (se nota, y mucho, el pastón que está detrás de la producción) parodia del cine bélico de Hollywood, con homenajes a cintas como El cazador, Platoon o Apocalypse Now. Pero no sólo se queda ahí, sino que la película es toda una crítica mordaz y paródica hacia Hollywood y su modo de hacer películas, desde productores tiránicos obsesionados con el dinero (antológico papel de Tom Cruise) hasta agentes de actores sin escrúpulos (como el personaje de Matthew McConaughey), pasando por toda clase de caprichos de las estrellas, desde adicciones a las drogas, exageración a la hora de meterse en un personaje (y no miro a nadie, Daniel Day-Lewis) y en el guión, y decadencia de antiguas estrellas de cine de acción. La película, con altibajos, es una perpetua exageración y hay tres o cuatro escenas dignas de recordar por las carcajadas que provocan, bien por los diálogos, bien por un humor más escatológico y bestia. La parte final, aun sin abandonar el humor, parece más digna de una película de aventuras bélicas que otra cosa. Sobran, eso sí, algunos gags un tanto infantiles que no funcionan, y alguna escena pasada de rosca. Pero lo que queda es una ácida e irreverente comedia hacia todo el sistema de creación de películas de Hollywood, donde Stiller no deja títere sin cabeza. Y encima, con unas secuencias bélicas y unos paisajes que ya quisieran otras películas más "serias".

LO MEJOR: Los tres protagonistas (Downey Jr. especialmente), los paisajes, el humor cachondo, excesivo, grandioso y despiporrante. Atención al baile final que se marca el personaje de Tom Cruise.

LO PEOR: Algunos gags no funcionan, y a quien no le guste ver a Jack Black histriónico y sobreactuando a más no poder, que no la vea.

8 de octubre de 2008

Hablemos de música.......... BEOWULF (Alan Silvestri)



Para comenzar la ronda de bandas sonoras que iremos comentando y desgranando poco a poco, hemos elegido una que el año pasado destacó en el panorama musica cinematográfico. Hablamos de la música de Beowulf (película épica que se estrenó hace un año, y que dirigió Robert Zemeckis), compuesta por el galardonado Alan Silvestri, autor de, entre otras, la banda sonora de otras películas del director, como Regreso al futuro, Forrest Gump o Polar Express. La película supuso un avance importante en lo que a los efectos especiales se refiere, puesto que los actores actuaron simplemente con una pantalla verde detrás de ellos, mientras sus movimientos eran capturados para que después se les aplicara un barniz digital, de tal modo que los paisajes y ambientes son totalmente digitales. La música de Silvestri digamos que se contagia de esto, y aunque firma una estupenda partitura épica, el tema principal adopta un cierto tono moderno que encaja bastante bien con las imágenes. Como en todo score épico que se precie, los potentes coros, los temas de acción grandilocuentes y el sentido de aventura están muy presentes, pero sabiamente dosificados por la mano de Silvestri, maestro en componer partituras de aventuras, que no de cine épico propiamente dicho. Además, el punto fuerte de esta partitura está en los saltos que va dando de temas intensos como los Main Titles, el I Am Beowulf o What We Need Is A Hero, utilizados para retratar el orgullo y la fuerza del personaje de Beowulf; a temas intimistas y relajados, caso de He Was The Best Of Us, en los que predomina un sentido lírico y casi trágico, según el argumento de la cinta. Asimismo, es destacable también el tema misterioso y oscuramente seductor que moldea las características del personaje de Angelina Jolie en la película. Cabe destacar también dos temas relajados, con tono medieval, que son cantados por la actriz Robin Wright Penn (la Reina Wealthow en la película). Así pues, nos encontramos ante una banda sonora que hará las delicias de quien le guste el cine épico y las partituras acordes a este tipo de películas. Un gran score de Silvestri, que casi nunca decepciona.

Listado de pistas: BEOWULF

1. Main Title
2. First Grendel Attack
3. Gently As She Goes
4. What We Need Is A Hero
5. I'm Here To Kill Your Monster
6. I Did Not Win The Race
7. A Hero Comes Home
8. Second Grendel Attack
9. I Am Beowulf
10. The Seduction
11. King Beowulf
12. He Has A Story To Tell
13. Full Of Fine Promises
14. Beowulf Slays The Beast
15. He Was The Best Of Us
16. The Final Seduction
17. A Hero Comes Home (End Credits)



AVANCE: "RocknRolla" o la trilogía de Guy Ritchie


Mientras mi profesora de primera hora de la mañana ejercitaba intensamente su lengua y probaba la capacidad de su micrófono de recibir cuanta retórica saliera de su boca, decidi que, ya que tengo un precioso portátil para pseudo-coger apuntes y un servicio de güifi gratuito en la universidad, voy a leer los periodicos del mundo.

Al alcanzar el New York Times me dedique a visitar su seccion sobre cine. Mientras repasaba un artículo sobre "The Wrestler" (la última pelicula de pressing cacht de Mickey Rourque?) me fije en una curiosa fotografía de Gerard Butler ("300"). Tenia toda la pinta de tratarse de la típica película de policías norteamericana (como por ejemplo "Training Day", "Collateral" o algún remake barato de "Arma Letal"). Cuan fue mi sorpresa que al cliquear en dicha imagen fui remitido a un artículo que hablaba sobre la última película de mi aclamado director (y esposo de Madonna) Guy Ritchie (director entre otras de "Lock, Stock and Two Smoking Barrels" y "Snatch, Cerdos y Diamantes"; de aqui el título de la entrada).

Por cuestiones legales comprendeís que no puedo reproducir aqui el artículo; asi que os remito al artículo en cuestion. Está en Ingles y el traductor de google no puede traduccirlo, asi que a sacar el diccionario. Por mi parte puedo decir que ya con solo ser de Guy Ritchie se merece que me acerque al cine a verla y que espere su estreno en España con la misma impaciencia que "The Wrestler" y "Quemar despues de leer", la última de los Cohen.

Un Saludo! ;)

El Artículo via New York Times: http://www.nytimes.com/2008/10/08/movies/08rock.html